De cristales y paisajes (o métodos y efectos)

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De cristales y paisajes (o métodos y efectos)

Se trata de una cuestión de óptica sumamente sencilla. Para ver un objeto tenemos que acomodar de una cierta manera nuestro aparato ocular. […] Imagínese el lector que estamos mirando un jardín al través del vidrio de una ventana. Nuestros ojos se acomodarán de suerte que el rayo de la visión penetre el vidrio, sin detenerse en él, y vaya a prenderse en las flores y frondas. Como la meta de la visión es el jardín y hasta él va lanzado el rayo visual, no veremos el vidrio, pasará nuestra mirada a su través, sin percibirlo. Cuanto más puro sea el cristal menos lo veremos. Pero luego, haciendo un esfuerzo, podemos desentendernos del jardín y, retrayendo el rayo ocular, detenerlo en el vidrio. Entonces el jardín desaparece a nuestros ojos y de él sólo vemos unas masas de color confusas que parecen pegadas al cristal. Por tanto, ver el jardín y ver el vidrio de la ventana son dos operaciones incompatibles: la una excluye a la otra y requieren acomodaciones oculares diferentes.

Ortega y Gasset, La Deshumanización del Arte (1925)

¿A que si cambiamos cristal por método y jardín por efecto esto nos resulta familiar?

A mi parecer es muy importante tener en cuenta esta separación efecto / método. El método es el crista, necesario, para que el espectador pueda llegar al efecto y, no cabe la menor duda, debe ser tan transparente que no quede constancia de su existencia.

Podemos empañar la visión de este cristal de muchas formas nocivas.

Con pegatinas antichoques: (si, esos puntos rojos que ponen en puertas de cristal para que no nos partamos la crisma): Aquí cabría hacer referencia a la divergencia magia realista/ficcional, pero no es el momento ni contamos con el espacio suficiente.  De forma más modesta podemos hacer relación a las alusiones al método, manejos inapropiados, procedimientos rocambolescos… todos aquellos elementos que, insertados en la estructura de nuestra magia, pueden separar el momento mágico de los procedimientos que estamos obligados a llevar a cabo.

Cuantos menos ribetes, menos se verá el crista.

El vaho de nuestra respiración: Los nervios y la inseguridad hacen, directamente, que los espectadores se detengan a ver el cristal.  La relajación es fundamental para que no empañemos el cristal de una inseguridad que tiene dos efectos negativos: el espectador siente el método y deja de vivir el efecto al enfrentarse ante un cristal ligeramente opaco.

Rayones y muescas: Cualquier fallo en el desarrollo del juego lleva a la existencia de método. Así de obvio… a ensayar toca. Piensa que por pequeña que sea la muesca ésta llamará la atención y siempre corre el peligro de expandirse.

El verdadero problema del cristal visible no es que los espectadores descubran el secreto (por muy negativo que sea esto). El problema tiene otro sentido muy distinto. Mientras los espectadores estén observando el cristal, probablemente sin distinguir nada secreto, no se estarán fijando en el paisaje de fondo. Recordemos que, en palabras de Ortega, no se puede mirar el cristal y el jardín al mismo tiempo y, cuando observamos el cristal, la imagen del jardín se descompone en manchas borrosas sin sentido.

No quiero escribir mucho más porque, creo, el párrafo citado de La Deshumanización del Arte tiene muchísimo más que decir al atento lector de lo que yo pueda intentar explicar.

Al final el profesor Miyagi tenía razón… Dar cera, pulir cera.

– Si quieres limpiar tu cristal no olvides dar un buen repaso a La Magia de Ascanio Vol.1 (disponible en nuestra tienda).

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Taller Karim: Comedia Mágica – 21 de Marzo

¡Por fin retomamos nuestro ciclo de talleres! Los anteriores se han llenado a los pocos días de ser anunciados así que… ¡corre antes de quedarte sin plaza!

Karim nos propone unir la comedia y la magia desde el profundo estudio de las dos disciplinas. Aprenderás a pulsar las teclas correctas para que tus espectadores no paren de reír sin que se resienta en ningún momento el efecto mágico. Conjugar magia y humor es algo tremendamente difícil si no se entienden los distintos procesos para que ni las risas se coman a la magia ni la magia apague el humor. Si quieres hacer un espectáculo más entretenido o no sabes cómo dar rienda suelta a tu particular sentido del humor has venido al taller adecuado.

Hemos encontrado un hueco en la complicada agenda de conferencias (están siendo un éxito rotundo) y actuaciones de Karim para disfrutar de tres pausadas horas en las que no quedará ninguna piedra por remover, ninguna risa por exprimir y ningún momento mágico por explorar.

¡Además incluimos, como siempre, una maravillosa merendola para todos!

Sábado 21 de Marzo de 18:00 a 21:00
Reservas a:
info@magiaestudio.com
914 48 10 83

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Biblioteca disponible para nuestros clientes

Una tienda de magia es mucho más que un lugar de transacciones, debería ser un foco de difusión y discusión de nuestra afición.

Para ello estamos reuniendo una pequeña blibioteca para que nuestros visitantes puedan consultar y estudiar en la tienda.

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Salimos en Prensa: ElDiario.es

Nos han hecho una preciosa entrevista en Eldiario.es

Esperamos que la disfrutéis

Lee la entrevista completa aquí.

 

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Un genio en la familia

Estamos más que encantados de presentar el primer juego de la nueva hornada de Magia Estudio. Nuestro compromiso de calidad incluye una cláusula importante: presentar material propio y de calidad.

Un genio en la familia recupera la clásica premisa de la baraja de nombres aunque con una serie de particularidades:

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-Nada de cartas finas.

-Elección de las cartas clara y limpia.

-Un final (tomado de una rutina de David Regal) estructurado para no adelantar el efecto a los espectadores.

Puedes encontrarlo en este enlace: Un genio en la familia

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Taller Joaquín Matas “Construir un espectáculo” – Viernes 28 noviembre

El viernes 28 de Noviembre continuamos con nuestra temporada de talleres mágicos con un evento único: Joaquín Matas nos explicará todos los entresijos importantes a la hora de construir un espectáculo para diversas circunstancias. Un tema fundamental para la vida del mago tratado con toda profundidad.

Joaquín Matas, escritor del exitoso libro “A fuego lento”, reputado profesional y especialista en magia de cerca y de salón te ofrece un taller de tres horas sobre estructura de sesión, ideal tanto para los que se plantean montar un número de cerca como de escena.

Elección del repertorio, variedad, comercialidad, transiciones de un efecto a otro, estructura interna y externa serán algunos de los temas a tratar en esta conferencia-taller, donde también se darán consejos y se guiará a los asistentes a la hora de desarrollar sus propios actos, ya sean de mesa, familiares o corporativos.

Recuerda, sólo 25 Euros, plazas limitadísimas y merienda incluida.

Viernes 28 de 17:00 a 20:00

Información y reservas: info@magiaestudio.com

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Taller de magia con esponjas – Victor Noir – 25 de Octubre

Comenzamos nuestro ciclo de talleres el día 25 de Octubre a las 18:00 con el infebable y esponjiforme Victor Noir. Tres horazas de aprendizaje con un mago que ha sabido exprimir las bolas de esponja hasta convencernos de que existe un mundo infinito de posibilidades mágicas. Creatividad en estado puro, calidad mágica

 

TÉCNICA ESPONJOMÁGICA AVANZADA es más que un taller, o una conferencia, o una charla, o un discurso. Es la búsqueda profunda del reconocimiento de la esponja como un elemento serio en el mundo de la magia (ya ves tú…). Si la cartomagia es la poesía de la magia, que la magia con esponjas sea por lo menos una discusión a gritos. Porque ellas no merecen menos.

Hablando en serio, es el resumen de un trabajo de quince años al que se la ha puesto toda la pasión y cariño que se le puede dar a una esponja. Es un recorrido por la mejores ideas de las mentes más brillantes de la magia mundial, y una excavación profunda en la obsesión malsana de su autor. Un viaje multicolor que cambiará tu visión del mundo hasta tal punto que llegarás a pensar que la Tierra es redonda.

Para que veas lo que te espera, he aquí un pequeño resumen:

– Pequeña historia de la magia con esponjas.
– ¿Pero qué #%!$&* es una bola de esponja?
– Lo básico. Técnicas imprescindibles paso a paso.
– Magia clásica con esponjas, o ¿cómo es posible que solo haya dos juegos?
– Técnica esponjomágica avanzada. De cómo uno pierde su juventud rascando las bolas.
– Juegos novedosos, extraños y aterradores. El arte de reinterpretar, la ciencia de descubrir.
– Bonus: Efimeria, el largo camino hacia la dignificación (¡chúpate esa, Burger!)

Víctor Noir, a pesar de su nombre artístico, es coruñés, como si no tuviera ya bastante con lo suyo. Lleva desde 1996 estudiando magia, y actúa profesionalmente (cuando le dejan) desde 2009. Socio de la Sociedad Coruñesa de Ilusionismo desde 2006, es el actual presidente (así que la sociedad no va a durar mucho más). Se ha presentado a diversos concursos, con excelente resultado, mostrando su rutina “Efimeria”, diez minutos de magia exclusivamente con esponjas. Es el actual Premio Internacional Magic Valongo en magia de cerca, y en su inconsciencia, no descarta ganar el FISM un año de estos. Todo un personaje, oiga.


 

Plazas muy limitadas.

Merendola casera incluida.

Y todo por sólo 25€.

¡No seas el que se quede sin venir! Reserva tu plaza en info@magiaestudio.com

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Una idea para el Mental Epic

Hoy os propongo una idea para el Mental Epic (aunque sirva para otros muchos efectos).

Sabéis que la última elección conlleva serios problemas de “libertad”. Algo así como: a) piensa en un número de tres cifras, b) piensa en una palabra y c) toca una carta. Esto se puede solucionar de dos formas: mejorando la elección final y dando apoyo físico a las anteriores para evitar el contraste. A continuación lo veréis con más detenimiento.

Material necesario:

Una pizarra Mental Epic (y tiza, claro).

Un balón hinchable de los que tienen un mapa político del mundo dibujado.

Una baraja de nombres (Trilogy, Phil Plus, Fred Trick). Una de esas barajas que tienen nombres escritos en los dorsos de las cartas, un espectador elige una carta cualquiera y resulta que tiene el nombre predicho por el mago escrito detrás.

Juego:

Explicaré muy resumidamente el asunto, asumiendo que conocéis la mecánica del efecto.

El mago propone resolver un crimen ficticio adivinando hora, nacionalidad del criminal y nombre.

1) Hora: El mago lanza la pelota hinchable al auditorio, que la pasa un par de veces hasta llegar a un espectador al azar. Este espectador debe tener un reloj analógico. El mago escribe su predicción.  Se le pide que se lo quite y que dé vueltas sin mirar la esfera hasta llegar a una hora cualquiera. La dice en voz alta y el mago la apunta en la primera casilla. (En esta primera elección la hora es en punto dando 12 posibilidades).

2)País: Se sigue lanzando la bola y un segundo espectador mira un país cualquiera, mientras el mago escribe su predicción. Después el espectador nombra el país y el mago lo escribe en la segunda casilla. Se puede limitar el país a Europa para que el incremento de posibilidades sea controlable.

3)Culpable: Aquí llegamos al meollo del asunto. Un tercer espectador debe elegir el culpable. El mago toma la baraja de nombres y la abre en abanico con las caras hacia los espectadores (sin que se vean los dorsos). Dice: “Tenemos 52 sospechosos, cada uno con sus motivos… por favor, piensa en el nombre de uno de ellos”. Después cuadra la baraja, la guarda en el estuche y la deja a la vista. Es importante que no haya posibilidad de cambio de baraja en la mente de los espectadores. El mago escribe algo. El espectador dice una carta y el mago la escribe en la última casilla.

 

Revelación:

Las dos primeras adivinaciones no suponen ningún problema. En la tercera el mago no ha escrito una carta, sino un nombre (el correspondiente a la predicción de la baraja). Cuando se levante la última tapa se verá que el espectador ha dicho una carta (seis de corazones, por ejemplo) y el mago un nombre (Pepe).

Parecerá un fallo absurdo. El mago piensa un momento y se da cuenta de que ha enseñado las cartas por las caras y no los dorsos. Vuelve a tomar la baraja y muestra que cada carta tiene un nombre distinto en el dorso. Cuando llega al Seis de Corazones nombrado por el espectador, se muestra que en el dorso está escrito Pepe, el nombre predicho.

 

Notas:

Creo que es importante que las dos primeras elecciones tengan referencia física para que, al utilizarla en la tercera no haya choque.

También es importante vigilar el aumento de posibilidades de elección entre fase y fase. (Doce horas en la primera, 28 países en caso de Europa en la segunda y 52 cartas en la tercera).

Recuerda que para la tercera fase (f*****e), tienes siempre la alternativa de elegir un efecto de predicción que encaje con la estructura y proporcione una sensación de libertad adecuada. En este caso la baraja de nombres viene fantástica.

¡Que lo disfrutéis!

Si queréis juegos terminados, ideas y seguir explorando mis locuras mágicas echad un vistazo a la Trilogía del Embuste: http://magiaestudio.com/producto/trilogia-del-embuste/

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El Teléfono Roto

Tengo un libro fantástico que os recomiendo sin reservas: The Charlatan´s Handbook de Sid Fleischman.  En la página 145 tiene un juego especialmente interesante: Card Gossip.

Más que un juego, Fleischman proporciona un marco de presentación para la baraja Brainwave. Le dice a un espectador de la primera fila que piense una carta libremente y que se la diga al oído al espectador de al lado, este hace lo propio pero con la libertad de cambiar color, palo, valor…, y así la carta sigue cambiando hasta llegar al último espectador de la fila que revela la carta que ha resultado del juego del “teléfono roto”. Así, Fleischman tiene una forma muy divertida de presentar la Brainwave.

Hace tiempo que vengo jugando con este efecto y creo que se puede extender un poco más allá (teatralmente):

El mago entra en escena y deja una baraja sobre el velador:

Voy a llevar a cabo un experimento de comunicación subliminal y, como confío (un poco) en que vaya a salir bien, he dejado una baraja sobre la mesa con una carta vuelta. No voy a volver a tocarla hasta el momento final. Pero antes, tengo que introducir las claves subliminales.

Extrae después otra baraja del bolsillo y forma un abanico con ella, después las riflea de una mano a otra y las extiende varias veces mientras recorre la primera fila de espectadores como si estuviese intentando inducirles algo.

Después se dirige al espectador de el extremo izquierdo de la primera fila y abre la baraja en abanico. Este mira una carta libremente y la recuerda. Se la dice al espectador de su derecha al oído. A partir de ahora, y hasta llegar al otro extremo de la primera fila, los espectadores pueden cambiar valor, palo, color…

Si todo ha salido bien, he inducido al caballero de la izquierda a pensar la carta correcta (al que vio una carta del abanico). El mago la adivina y disfruta de la sensación de saber que la primera parte del reto ha tenido éxito. Después farfulla:
El siguiente cambió, el palo, tu pasaste a una carta impar, tu a… y por fin pregunta al último espectador qué carta está pensando. Este la dice en voz alta y el mago revela que es la carta vuelta.
La publicidad subliminal ha tenido éxito.
Creo que es positivo introducir la primera adivinación porque en el original la primera carta pensada se pierde. Además, aquí todo el proceso tiene sentido. El mago intenta controlar una cadena de acontecimientos desde el primer eslabón al último.
No voy a dedicar mucho espacio al método. La revelación final es igual que en el original y la primera utiliza una baraja fantástica que sólo requiere un “no” para saber la carta libremente pensada.
Espero que os guste y os dejo una duda abierta:
¿Podríamos dejar sólo una carta al entrar en escena en lugar de una baraja entera?
Pd. No os perdáis el libro de Fleischman que podéis adquirir en su versión digital en: http://llepub.com/index.php?main_page=product_info&cPath=1&products_id=56

 

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Conversaciones (extremadamente) improbables

No lo iba buscando, pero cuando paseo por Málaga siempre intento cruzarme con Pablo Picasso sentado en alguna terraza mirando cómo pasan las turistas de piernas desnudas y quemadas. Cuando una camisa blanca y raida me anunció que había logrado darle caza descubrí que estaba acompañado por un sesentón barbudo embelesado con un alemán que se había quitado la camiseta y se estaba vaciando una botella de agua helada sobre el torso. Pablo me invitó a su mesa arrastrando con desgana una silla en mi dirección.

Pablo: Éste es Leonardo.

Leonardo: Hijo de Piero.

P: No digas chorradas, por ese nombre no te conoce nadie. Di Da Vinci.

L:Como gustes.

No me dejaron hablar continuando con una discusión que les había sumido en un silencio inconciliable. Voy a intentar reconstruirla tal y como me la imagino yo.

L: ¿Qué significan todas esas máscaras de tus cuadros?

P: Nada… y todo. Son lo que son. Símbolos atávicos. No necesito más. Mira el Guernica. ¿Necesitas entender algo? Seguro que no ¿Y sientes el impacto de la violencia? No lo niegues… eso es el arte. Un puñetazo en la mesa. Un golpe al subconsciente. Un moment of ashtonishment, si quieres verlo así.

L: Pero, ¿tú has visto la última cena? Tantos detalles, tanto lenguaje, mensajes, submensajes, interpretaciones, secretos, reivindicaciones, réplicas, misterios…

P: Y necesito una enciclopedia para entenderlo. Se pierde el impacto místico del encontronazo del hombre y la obra. El segundo en que miras los policromados de Altamira. El shock. No me malinterpretes; soy un gran admirador tuyo. Sin tu técnica no seríamos nada.

L: Me ruborizas pero te equivocas. El arte es un vehículo y los pasajeros lo son todo. Poca gente admira ya mi pincelada. Los secretos de mis cuadros han superado a la técnica. La han transcendido hasta convertirlos en un mundo con enormes áreas por explorar. Yo asumo que mi obra es compleja y el impacto se tiene que dividir en todas las facetas que conviven en un mismo espacio. Tampoco niego que tu obra tenga fondo. Al contrario, es un fondo carnal, humano; mas yo me decanto por algo más intelectual.

P: Yo no cuento nada. El propio espectador, en cuanto humano, ya tiene todas las herramientas en el adn para sentir lo que haga falta: Miedo, pasión, imposibilidad…

L: Eso es encomiable, pero te obliga a prescindir de los matices, las referencias, los misterios pausados que saben mejor a cada bocado. No todos los cuadros pueden ser un puñetazo en el esternón. Es algo que nadie podría soportar.

P: Tampoco podríamos vivir en un mundo tan intrincado y laberíntico en el que cada obra requiera que las células grises tengan que trabajar a todo trapo.

L: ¿Y una visión intermedia?

P: Eso mejor se lo dejamos a otros. Somos demasiado buenos en lo nuestro como para desperdiciarlo.

L: A veces eres demasiado soberbio… ¿pero eso significa que me entiendes?

P: ¡Que si te entiendo! Te admiro. Eres El Maestro. Sin ti yo no podría disfrutar de la vuelta al primitivismo. Me preocupas más que me entiendas tú.

L: Sólo te digo esto… eres el gran salto evolutivo. Pero dejemos de acariciarnos como si fuésemos de terciopelo.

P: ¿Y tu crees que alguien hablará de nosotros cuando hayamos muerto?

(Ambos se rien).

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McMenú gigante

Hay una idea que lleva mucho tiempo rondándome y creo que, poco a poco, voy siendo capaz de formular. La magia se construye a partir de muchos componentes (estructura, técnica, cobertura…) pero hay uno de ellos que me divierte especialmente: la presentación. A través de la presentación podemos conseguir que un buen efecto se afiance en la memoria o llevar a los espectadores de viaje a mundos imposibles o recuerdos perdidos.

Hay una teoría económica que propone cobrar a cada usuario lo máximo que esté dispuesto a pagar por un producto. Por eso existe el menú grande en McDonalds, porque hay gente que está dispuesta a pagar más por (casi) lo mismo. En la presentación se puede aplicar un principio similar: intentar dar a cada espectador lo que quiere.
Tenemos un efecto y una idea de presentación (creo que la presentación debería formar parte del proceso creativo desde el principio). Ahora se nos abre un abanico de posibilidades para decidir exactamente qué queremos decir. Si sólo tuviésemos un espectador y, además, lo conociésemos bien, podríamos adaptar la charla a sus inquietudes, intereses, nivel cultural… pero normalmente contamos con un espectro variado de espectadores, cada uno “de su padre y de su madre.” Esto hace que una charla muy simple pueda ser banal para un tipo de público y otra demasiado profunda, aburrida para otros.

Nos encontramos con que, siguiendo un criterio que los economistas llevan utilizando (para sacarnos todo lo posible) desde hace años, deberíamos buscar el modo de que un espectador pudiera ver un Happy Meal, otro un McMenú normal y otro, más exigente y McMenú Gigante con postre. Esto es posible si intentamos trabajar la presentación por capas.
Tenemos que contar con una buena capa base (un efecto potente y una premisa atractiva) que pueda interesar a todos los presentes. Esto es fundamental, los cimientos, el núcleo, la conditio sine qua non… sin un buen efecto, con su gancho emocional correspondiente, no tenemos nada.
Después llega la parte divertida: añadir capas. Podemos acumular pequeñas referencias, conceptos o ideas que resulten interesantes para espectadores que busquen una experiencia un poco más completa en la magia e, incluso, capas superiores en las que decidamos añadir referencias que requieran algún tipo de especialización por parte de los espectadores. Guiños internos que ayuden a que algunas personas se sientan más identificadas por tratar detalles de forma específica. Si hablamos de historia, podemos hacer referencia a un personaje concreto poco conocido para el público general pero que agradecerán enormemente los espectadores que lo conozcan.

Hay una precaución fundamental que no puede olvidarse en ningún momento. Las capas superiores no pueden, jamás, oscurecer las inferiores. Es más, a medida que ascendemos en las capas, las intromisiones deben ser más pequeñas. Estos añadidos nunca pueden ser un estorbo para los espectadores a los que no les interesen. No hay nada peor que escuchar a un mago hablar durante varios minutos de algo que no nos interesa, por bueno que sea el efecto.

Es complicado desarrollar mucho más este concepto por escrito, ya que cada juego y cada mago es un mundo pero creo que abre la puerta a trabajar en presentaciones más ricas y atractivas para todos.
Espero que os divirtáis jugando con las capas.