Sobre las Predicciones

Las predicciones son el pan nuestro del mago en general (y del mentalista en particular). Está claro que plantean un foco de intriga instantáneo y una dirección para el efecto bien definida… pero ¿es todo el campo orégano?

Lamentablemente no. Las predicciones cuentan con graves problemas dramáticos y estructurales que deben resolverse antes de mostrar el efecto ante público.

Míralo así, los espectadores ya saben, desde el principio, el final de la película. Muy interesante tiene que ser todo lo que ocurra para que la atención no corra el riesgo de caer. Además, al tener claro cómo va a acabar el juego, debemos prestar especial atención a las condiciones del efecto. Para el público todo el procedimiento debe ir encaminado a convencerse de que el mago no puede controlar de ningún modo las circunstancias que encaminan a elegir lo que se encuentra predicho.

Si conseguimos superar estos baches, habremos conseguido hacernos con un efecto potente e inexplicable, sustentado en una premisa tan sencilla que es imposible que no resulte memorables: Lo que vas a elegir ya está en ese sobre.

Hay algunas herramientas tradicionales para jugar con las predicciones. Hay magos que se decantan por dejarlas en la mesa sin llamar la atención sobre ellas (el sobre del que se extraen otras cartas…) o decir que es una predicción (esta carta es un seguro, sólo es por si fallo…). Aquí evitamos adelantar el final del truco… pero perdemos la tensión dramática de adelantarlo. Quizá en algunos casos el elemento sorpresa supere al suspense, pero es algo que tiene que ser ponderado. También pueden contener un giro argumental divertido (McCombical, por ejemplo) que otorguen un renovado interés al efecto. Aquí lo difícil es mantenerse a la altura de la propuesta una vez aparecido el giro argumental. Piensa si lo que propones es más o menos potente que lo que resuelves… si la resolución no supera las expectativas mal vamos.

Siempre queda, por otro lado, vender el efecto como un juego de condiciones: Lo que he predicho es absolutamente imposible y va a quedar demostrado que, aún así, ocurrirá. Si el efecto es realmente imposible para los espectadores hemos ganado.

En este artículo sólo pretendo abrir un poco la puerta a que pensemos más a fondo en los efectos de predicción y en cómo gestionarlos.

¿Haces muchas predicciones? ¿Cómo solventas estos problemas? ¿Qué tal te funcionan?

 

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